Ayer les comentabamos sobre el triste destino de Vigil
Games, creadores y desarrolladores de Darksiders. Si bien su juego (así
como algunos de sus empleados) son pretendidos por Platinum Games, el estudio será disuelto por la falta de compradores.
El CEO de THQ, Jason Rubin, intentó explicar este bajo interés
argumentando que el momento como los proyectos de Vigil los
transformaban en una mala inversión:
“Al haber terminado hace poco el desarrollo de su principal
proyecto, Vigil se encontraba muy lejos de lanzar su siguiente juego. No
fuimos capaces de ganar el interés de compradores a pesar de nuestro
enorme esfuerzo. Además se encontraban trabajando en una nueva
franquicia, lo que se traduce en incluso más riesgo
(comercial/económico) para los posibles compradores”.
Una de las marcas nuevas en las que trabajaba Vigil tenía por nombre
Crawler, proyecto que Rubin destacó por lejos como prometedor e
interesante; seguramente sería el juego en que terminarían trabajando
tras Darksiders II. Según Rubin, el proyecto dejó a muchos muy
impresionados, contando con grandes ideas y con una propuesta única.
Además lamentó la falta de interés por adquirir Vigil Games:
“El hecho que nadie apostará en este equipo y en este proyecto es lamentable, es un gran error. Para mí no tiene sentido”.
Así es como las ideas, proyectos y equipos a veces terminan en nada.
Los tiempos no fueron afortunados para los muchachos de Vigil Games… más
aún pagando por errores ajenos. Una lástima.