La popular aplicación de mensajería instantánea,
WhatsApp, ha sido acusada en conjunto por los gobiernos de los Países
Bajos y Canadá de violar leyes internacionales de privacidad respecto a la forma en que la aplicación maneja la información de sus usuarios.
La investigación aseguró que los usuarios de WhatsApp “no tienen la opción de usar la aplicación sin otorgarle un completo acceso a su lista de contactos“.
Si bien los responsables de la aplicación han realizado numerosos
cambios en ésta para resolver sus problemas respecto a las normas de
privacidad, hay bastantes problemas pendientes.
Por ejemplo, la Oficina del Comisionado de Privacidad de Canadá citó
como ejemplos de unas normas permisivas de privacidad como el hecho de
que para facilitar el contacto entre usuarios de la aplicación, WhatsApp
usa el listado de contactos personales del usuario.
Una vez que se acepta el uso de sus contactos, todos los números de
teléfono se envían a WhatsApp para ayudar a identificar a los otros
usuarios del servicio. Una vez realizada la tarea, la aplicación guarda
estos números en vez de borrarlos de sus servidores.
En su momento, también los gobiernos le reclamaron a WhatsApp el
hecho de que no encriptaban los mensajes, como también de que generaba
contraseñas para el intercambio de mensajes usando información del
dispositivo, lo que es fácilmente de explotar ya que terceros podrían
enviar o recibir mensajes en el nombre de otros usuarios sin que éstos
lo supieran.
En estos momentos WhatsApp está trabajando para solucionar todos
estos problemas. Por ejemplo, hace un tiempo atrás los responsables de
la aplicación finalmente comenzaron a encriptar sus mensajes.