Hace pocos días comentábamos que Anonymous filtró información de 4.000 altos ejecutivos bancarios en Estados Unidos.
En ese momento se sospechaba que la lista con los datos había salido
nada menos que de la Reserva Federal, encargada de guardar todos los
fondos de los bancos del sistema bancario estadounidense, y responsable
de la política monetaria del país. Hoy la entidad confirmó que fue hackeada.
“El sistema de la Reserva Federal está consciente de que se obtuvo
información explotando una vulnerabilidad temporal en un producto de un
proveedor de sitios web”, dijo una vocera
a Reuters.
“La exposición fue reparada rápidamente tras el descubrimiento y ya no
es un problema. Este incidente no afectó las operaciones críticas de la
Reserva Federal”, agregó.
La entidad aseguró que también se contactó a todas las personas
afectadas por la filtración. En el documento publicado el domingo por
Anonymous, se encontraban nombres de usuario, direcciones IP,
información de contacto y más, aunque la Fed aseguró que no había
contraseñas.
La vulneración de los sistemas despierta dudas sobre la seguridad con la que cuenta la Fed, en un momento en que los ataques cibernéticos han ganado relevancia.
El ataque de Anonymous fue anunciado a través de una cuenta de Twitter llamada
OpLastResort, parte de una operación en memoria de Aaron Swartz.
La idea del colectivo es presionar para que se hagan cambios a las
leyes relacionadas a fraudes electrónicos. Swartz fue acusado de
utilizar los computadores del Massachusetts Institute of Technology
(MIT) para descargar millones de artículos científicos y luego
distribuirlos públicamente. El joven podría haberse enfrentado a una
condena considerada exageradamente alta, de 31 años de prisión, lo que
probablemente influyó en su decisión de suicidarse.