El cortometraje de The Simpsons nominado a los Oscar
En
el cortometraje de The Simpson, se han decidido por realizar un spin
off del habitante más silencioso de la familia Simpson: Maggie Simpson,
siguiendo sus pasos en la estancia en la guardería Ayn Rand School for Tots, donde ya estuvo en el episodio "Un tranvía llamado Marge".
Allí, una máquina es capaz de presagiar el futuro de cada bebé e
instalarlo en la estancia más adecuada del edificio, por lo que Maggie
entra en contacto con el niño cejijunto, el archienemigo en la serie,
que le hará la vida imposible. Además, el corto juega levemente con el
determinismo de esta máquina, pues en el momento de mayor peligro,
Maggie muestra una pose característica de heroína trágica. El
cortometraje está dirigido por David Silverman, y será proyectado por Antena 3 el 17 de febrero, a una semana de los Premios Oscar.
Este
personaje, en su mudez, permite la expresión de un mayor lirismo en las
imágenes: la imposibilidad del lenguaje verbal, que construye gran
parte del hmor de los Simpsons y de su crítica irónica a la vida
estadounidense, aleja el tono cómico del cortometraje y logra insuflarle
un hálito más poético, del que normalmente carece la serie. Y es que el
lirismo parece una condición que parece imprescindible para obtener la
nominación a mejor cortometraje. Asimismo, parece que el silencio se ha
vuelto en recurso indispensable para la construcción de un cortometraje,
logrando así depurar la historia al mínimo y centrarse en los detalles
esenciales. Ya vimos cómo Paperman logra narrar una historia universal,
de amor en la incomunicación, explotando al máximo las metáforas
visuales. Pero este cortometraje no puede distanciarse de la fuente de
la que mana, la serie de The Simpsons, por lo que está atado a una
estética subversiva pero que impide el libre vuelo poético. Este
cortometraje de The Simpson es bastante entrañable, aunque yo echo en
falta esas dosis subversivas a las que nos tienen acostumbrados The
Simpsons, al menos en la primera etapa de su trayectoria.